Las calculadoras de uso corriente comparan rentabilidades sueltas y dejan fuera lo que de verdad importa: tus impuestos, tu fiscalidad concreta, el dinero que entra y sale de tu cuenta cada mes. Las de aquí no. Cada una está construida con la normativa española real, sin atajos ni promedios genéricos, y pensada para que veas el patrimonio que te queda al final, no solo el porcentaje que suena bien en el folleto.
Puedes usarlas tal cual, tecleando tus cifras. Pero si tienes cuenta en Mirador Financiero, varias de ellas leen tus datos directamente —tu hipoteca, tu excedente mensual, tus activos— y el resultado deja de ser una estimación para convertirse en tu situación real. Elige la que necesites y empieza por donde te duela más.